Publicado originalmente en euskera. Ver abajo.
Baserritar Bilgunea cortó el pasado viernes 30 de enero el puente de santiago para decir "no firme, consciente y necesaria al acuerdo UE-Mercosur".
Baserritar Bilgunea llevó a cabo una actuación en el puente de Santiago de Irun, en el que se cortó el enlace entre Gipuzkoa y Lapurdi. La acción fue contraria al reciente acuerdo anunciado por la Unión Europea (UE) y Mercosur: “El tratado UE-Mercosur es un nuevo artefacto en beneficio de las grandes corporaciones agroindustriales que sacrifica a los granjeros que llevamos una producción alimentaria local, justa y respetuosa con el territorio a ambos lados del Atlántico”. Con la acción expresaron su firme negativa al pacto, un “no consciente y necesario”.
Situaron este acto en el ámbito de la desobediencia civil, ya que “cuando las instituciones no escuchan, la sociedad se organiza. Porque es irresponsable firmar pactos que intensifican la crisis climática, social y alimentaria en beneficio de las grandes empresas, que mientras tanto, cuando hay un sector ve cómo se precarizan sus condiciones de vida hasta desaparecer, y que estamos ante una emergencia ecológica que exige respuestas de fondo”.
Según explicaron desde Baserritar Bildu, el acuerdo no es solo un acuerdo económico: “Supone una amenaza directa para los agricultores, la soberanía alimentaria, el territorio y el futuro de la alimentación”. Este no fue un mero acto de rechazo al acuerdo. En la protesta sostuvieron el tema de la alimentación estructural: “También hemos venido a reivindicar una alternativa al modelo alimentario predador que se nos quiere imponer. Hay alternativas y muchos agricultores y ganaderos lo llevamos adelante todos los días”. También expusieron los fundamentos de la alternativa: frente a un sistema alimentario globalizado, subordinado y extractivista, abogan por un modelo que alimente a las personas y preserve el territorio, que “cree una profesión digna, reduzca las emisiones y fortalezca tanto las zonas urbanas y las comunidades rurales”.
Por ello, han reclamado políticas que protejan la agricultura popular y la agroecología, y un sistema alimentario basado en la soberanía alimentaria, la justicia social y el respeto a los límites del planeta. Petición también a los representantes políticos: “Los políticos deben apoyar las medidas a favor de unos caseríos sostenibles y unas vidas dignas. Denunciamos también que el PNV votó en contra de que el pacto fuera remitido al Tribunal de Justicia de la UE, es decir, que está a favor de que se ponga en marcha”.
Publicado originalmente en euskera en bidasoa.hitza.eus.


