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Al igual que el sábado en Donostia, l lunes en Irun se exigió una "actualización automática de las pensiones en función del encarecimiento de la vida". Por otro lado, reclaman equiparar las pensiones más modestas al Salario Mínimo (SMI) para acabar con la precariedad, ya que en Irun hay unas 1.000 personas que perciben una pensión cercana a los 650 euros, en su mayoría mujeres.
Tras las multitudinarias manifestaciones convocadas el pasado sábado por el Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria (EHPM/MPEH) en Bilbao y Donostia, el Movimiento de Pensionistas de Txingudi ha celebrado hoy su manifestación mensual por las calles de Irun.
Durante el fin de semana, y también este lunes por comarcas, se ha exigido una "actualización automática inmediata del encarecimiento de la vida de las pensiones" y se ha reivindicado la equiparación con el Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
No cejarán en su empeño. Y las 145.000 firmas que reunieron el 24 de diciembre de 2024 para presentar la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) registrada en el Parlamento Vasco a favor del complemento de pensiones, pese al bloqueo parlamentario por parte del PSE y el PNV, siguen luchando por unas pensiones dignas.
La plataforma de pensionistas ha denunciado que, ahora que estamos a finales de febrero, todavía no saben cómo les quedará la pensión de 2026. "Hemos recibido la actualización en enero y febrero, pero para marzo no estamos seguros porque todavía no se ha votado el Real Decreto en el Parlamento", se quejan.
En este sentido, piden "dejar fuera del juego político" la dignidad de los y las pensionistas y exigen que la actualización de las pensiones no sea anual, sino que se aclare desde principios de año.
Situación de precariedad de muchos y muchas pensionistas
Además, reivindican la necesidad de equiparar la pensión mínima al SMI para poder vivir con dignidad y llegar a fin de mes. Y en especial, han recordado la precaria situación que viven miles de mujeres pensionistas en la CAV.
Xole Aguirre, del Movimiento de Pensionistas de Txingudi, recuerda que en Irun hay unas 1.000 personas que perciben una pensión cercana a los 650 euros. "¿Cómo se puede vivir hoy en día con una pensión precaria?", denuncia, "tenemos gente de Irun que se reúne todas las semanas en la plaza y no puede poner agua caliente o calefacción en casa". Recuerda que la mayoría de los y las pensionistas que viven en una situación tan precaria son mujeres, por lo que reivindican la necesidad de "acabar con la brecha existente también en las pensiones".
Publicado originalmente en euskera en antxetamedia.eus.
