Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria.- Del día 16 al 18 de junio se celebra en el Kursaal de Donostia el 3º Congreso Mundial de Ciudades Amigables con Personas Mayores organizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), IMSERSO, Gobierno Vasco, Diputación Foral de Gipuzkoa y Ayuntamiento de Donostia. Con el lema ¡Un mundo amigable con las Personas Mayores! El encuentro reúne a más de 60 países para debatir sobre el envejecimiento activo, la accesibilidad y el diseño urbano inclusivo.
Nos hubiera gustado participar en el Congreso, pero ni el Gobierno ni la DFG, ni el Ayuntamiento de Donostia nos han dado la posibilidad de asistir. Quizá estas instituciones han considerado que el Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria (MPEH) no tiene tras más de ocho años de movilizaciones en las que han participado decenas de miles de personas entidad suficiente para hablar de las necesidades de las personas pensionistas. El 25 de septiembre de 2025 los partidos que forman parte de esas instituciones (PNV, PSE) y VOX vetaron en el Parlamento una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para complementar las pensiones mínimas hasta el GMI una ILP apoyada por 145.142 firmas, los sindicatos, organizaciones sociales, feministas y 283 personas representativas de nuestro país.
En esta ocasión tampoco nos han dado la palabra. Si lo hubieran hecho les hubiéramos dicho que CON PENSIONES MISERABLES NO HAY CIUDADES AMIGABLES; que hoy 4,6 millones de personas pensionistas en el Estado, 168,966 en la CAV y 51.103 en Navarra tienen ingresos inferiores a 1000 euros y cada vez más personas pensionistas no pueden llegar a fin de mes. Perder tras toda una vida de trabajo el derecho a acceder autónomamente a unas condiciones de vida dignas debería ser una preocupación fundamental de los gobiernos. También debería ser una prioridad garantizar a las mujeres pensionistas unas pensiones dignas.
Hoy, el coste de servicios de atención a la dependencia caros e insuficientes, el copago sanitario, la carestía de la vivienda y el incremento especulativo de los precios, no garantizan los derechos de las personas mayores y sin derechos tampoco hay ciudades amigables. Los derechos no caducan con la edad. Las ciudades amigables con personas que disfrutan de unas condiciones de vida dignas lo son mucho más. A quienes han organizado este Congreso (Gobierno de la CAV, DFG y Ayuntamiento de Donostia) les reclamamos más recursos y menos discursos.
Complementar la pensión mínima hasta el SMI ¡ya! Servicios de atención a la dependencia y de sanidad universales.

