LAB rechaza la firma del convenio de limpieza de Irun por dejar de lado a las trabajadoras de exteriores y recortar derechos

Imagen de archivo. Protesta delante del ayuntamiento

LAB Sindikatua.- El sindicato LAB manifiesta públicamente su total rechazo y denuncia ante la inminente firma del nuevo convenio colectivo del sector de limpieza en el municipio. Las negociaciones, iniciadas en febrero de este año, culminarán este mes con una rúbrica impuesta que no cuenta con el respaldo de nuestra central ni con el consenso de la mayoría real de la plantilla.

A pesar de encontrarnos en minoría en la mesa negociadora, censuramos firmemente que este pacto no se haya sometido al refrendo de una asamblea general de operarios. Al contrario, el acuerdo ha sido adoptado de manera unilateral por un pequeño grupo de empleadas, validando un documento que elude por completo los problemas cotidianos de quienes sostienen el servicio día tras día.

Tras valorar la situación y consensuarlo directamente con el personal afectado, hemos tomado de forma conjunta la determinación de plantarnos ante este atropello. Al igual que ocurrió en el anterior marco regulador, observamos con indignación que nuevamente se han priorizado mejoras exclusivamente económicas, dejando de lado y sin resolver las reivindicaciones sustanciales de la plantilla. Coincidiremos en que la herramienta clave para transformar y dignificar las condiciones laborales es el propio convenio. Por lo tanto, perpetuar la precariedad actual y negarse a debatir la problemática específica del servicio exterior supone un grave error con perjuicio directo para las profesionales.

Estas exigencias ya han sido trasladadas formalmente al Ayuntamiento de Irun para que el nuevo pliego de condiciones, actualmente en preparación, reconozca el esfuerzo de un personal que limpia los exteriores de los edificios municipales bajo cualquier adversidad climatológica. A pesar de que llevan años realizando estas duras tareas a la intemperie, su labor sigue sin ser valorada de manera justa. La pasividad institucional agrava el conflicto: al manifestar el hartazgo por tener que sanear las fachadas sin la equipación ni los medios adecuados, la respuesta del Consistorio ha sido amenazar con recortar la jornada laboral si las trabajadoras se niegan a realizar dichas funciones.

En este nuevo pacto se repite el mismo patrón del pasado: se acuerdan incrementos económicos acompañados de unos avances sociales totalmente insuficientes para alcanzar el reconocimiento del trabajo de la plantilla. De hecho, el texto definitivo adolece de graves carencias; incluso el descanso diario pactado se sitúa por debajo de lo establecido en el convenio provincial, una pérdida de derechos intolerable que precariza la salud de las operarias y que bajo ningún concepto se puede vender.

Bajo lemas como "¡Firmado por una minoría, nuestros derechos por los suelos hoy en día!" —o su versión en euskera, "Gutxi batzuek sinatuta, gure eskubideak zapalduta!"—, las trabajadoras visibilizarán en la calle su absoluto malestar ante un pacto excluyente. No es aceptable que se sigan manteniendo impecables las fachadas de la ciudad a costa de la falta de reconocimiento de sus operarias ("Irungo garbiketa ez da makurtuko, eraikinen kanpoko lana ez dugu salduko!").

Por todo ello, desde LAB hemos exigido formalmente que conste en acta nuestra negativa a suscribir dicho acuerdo, debido a la insuficiencia de los avances en áreas críticas como las labores a la intemperie, el descanso proporcional y las licencias. La movilización por un empleo digno, que vaya mucho más allá de una simple subida salarial vacía, continuará con fuerza en las calles de Irun.

Por todo ello, el próximo 28 de agosto de 2026, a las 9:30 horas, las trabajadoras de limpieza de edificios nos concentraremos en la plaza del Ayuntamiento de Irun (Plaza San Juan) para realizar una denuncia pública, con el apoyo del sindicato LAB.

Hacemos un llamamiento a toda la ciudadanía de Irun a sumarse y acudir a la movilización.

GORA LANGILEON BORROKA!

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