En el día de acción contra la guerra y el militarismo, LAB se ha movilizado en los puertos de Pasaia y Santurtzi

2026-10-30-WorkersRejectWar-Pasaia

LAB Sindikatua.- La iniciativa se ha llevado a cabo en más de 100 puertos del mundo, siguiendo a la declaración acordada en mayo en el encuentro internacional de sindicatos de estibadores llevado a cabo en Estambul. En el caso de Euskal Herria, la iniciativa ha sido impulsada por LAB, que ha realizado sendas concentraciones en los puertos de Pasaia y Santurtzi.

DECLARACIÓN CONJUNTA de la III Reunión Internacional de Sindicatos de Estibadores celebrada en Estambul 18 y 19 de mayo de 2026

¡Los trabajadores portuarios no se convertirán en un eslabón de la cadena de sus guerras!

Nosotros, los sindicatos de trabajadores portuarios de más de 35 puertos de Europa y el Mediterráneo, reunidos en Estambul con motivo de la 3.? Reunión Internacional de Sindicatos de Trabajadores Portuarios, lanzamos un llamamiento militante común a nuestros compañeros de trabajo en todos los puertos y en todos los países.

Nuestro encuentro tiene lugar en un momento en que los acontecimientos confirman dramáticamente lo que ya hemos declarado: los puertos, las rutas marítimas, los ferrocarriles, los almacenes, la logística, toda la cadena de transporte, se están transformando cada vez más abiertamente en infraestructuras de guerra.

Los gobiernos, EE. UU., la OTAN, la UE y los monopolios quieren convertir a los trabajadores en cómplices del transporte de armas y material militar destinados a la matanza de pueblos.

¡No les haremos ese favor!

No partimos de cero. Ya contamos con experiencia, decisiones comunes, valiosos legados y lazos forjados en la lucha.

La huelga y la jornada internacional de acción que organizamos el 6 de febrero en 7 países y 20 puertos fue un hito histórico. Los trabajadores portuarios enviaron un mensaje contundente: no trabajan para las guerras de los imperialistas.

Demostraron que la coordinación no es solo un eslogan. Puede convertirse en acción. Puede llegar desde El Pireo hasta Génova, Marsella, Tánger, Mersin, Bilbao, Pasaia, Trieste, hasta todos los puertos donde los trabajadores alzan la cabeza.

Hoy, sin embargo, los acontecimientos exigen que continuemos con aún más determinación lo que hemos comenzado.

La guerra imperialista en Oriente Medio se está extendiendo. El genocidio del pueblo palestino a manos del Estado asesino de Israel continúa con el apoyo de EE. UU., la OTAN y la UE. El ataque estadounidense-israelí contra Irán, el recrudecimiento de la guerra en el estrecho de Ormuz, los ataques a buques, los bloqueos, la militarización de los pasos marítimos, todo ello demuestra que los pueblos y los trabajadores están siendo empujados cada vez más hacia el abismo de la guerra.

Nuestros propios puertos se encuentran en primera línea de este conflicto. Quieren que nuestras manos carguen armas, que sirvan a sus ejércitos. Quieren que las infraestructuras construidas con el sudor de los trabajadores se conviertan en bases para intervenciones, bloqueos, genocidios y ataques contra los pueblos.

Los gobiernos hablan de «seguridad», «estabilidad» y «libertad de navegación». Pero la verdad es otra. Detrás de estas palabras se esconden las rivalidades por el control de las rutas energéticas, las rutas comerciales, los puertos, las materias primas y los mercados.

Detrás de ellas se esconde el conflicto entre poderosos Estados capitalistas por quién dominará el sistema imperialista. Esto no tiene nada que ver con los intereses ni con la seguridad de los pueblos.

Ante esta realidad, los trabajadores no pueden depositar su confianza en aquellas fuerzas sindicales que aceptan los objetivos de la «economía de guerra», que presentan la participación en las guerras como «desarrollo», «empleo» o «interés nacional», que piden a los trabajadores que se sacrifiquen por las ganancias y las guerras, que se alineen con las necesidades de los gobiernos, los armadores, los monopolios y las alianzas imperialistas.

Al mismo tiempo que se gastan miles de millones en armamento, los trabajadores portuarios trabajan en condiciones de intensificación, horarios agotadores, relaciones laborales flexibles, subcontratación, salarios bajos y falta de medidas de salud y seguridad. Sufren las consecuencias de la guerra, que trae consigo inflación y el aumento de los precios de los alimentos, el combustible y los productos de primera necesidad.

Sacrifican nuestras vidas por sus beneficios en tiempos de paz, y ahora quieren sacrificarlas en la guerra. El coste de sus guerras siempre recae sobre las mismas espaldas: los pueblos, los trabajadores, la gente de mar, los estibadores, los refugiados.

Exigimos:

  1. El fin inmediato del genocidio del pueblo palestino y la apertura de un corredor seguro para la ayuda humanitaria. El fin de la colonización, la ocupación y el apartheid impuestos al pueblo palestino y el reconocimiento de un Estado palestino independiente, reconocido por la comunidad internacional, dentro de las fronteras de 1967, con Jerusalén Este como capital.
  2. El fin de la guerra en Oriente Medio. No al apoyo, ni a la facilitación, ni a la participación en la guerra de EE. UU e Israel contra Irán, el Líbano o cualquier otra intervención imperialista. Fuera las flotas y bases militares de la región. Expresamos nuestra plena solidaridad con los pueblos de Cuba, Venezuela y Sudán, amenazados por el imperialismo estadounidense, y hacemos un llamamiento a la defensa de la soberanía de los pueblos, sus recursos, la integridad territorial, la paz con justicia y el derecho a la resistencia por la autodeterminación.
  3. Los puertos no deben utilizarse para el transporte de armas, municiones, equipo militar y tropas. Hacemos un llamamiento a los sindicatos para que refuercen la vigilancia, informen a los trabajadores, den a conocer los cargamentos de guerra y organicen una resistencia colectiva masiva con todos los medios legítimos a nuestro alcance y nuestra lucha.
  4. Fin de la militarización de los puertos y las infraestructuras críticas. Los puertos pertenecen a los pueblos y a los trabajadores. No son bases de la OTAN, de EE. UU. ni de la UE, ni herramientas de los armadores y los grupos monopolísticos.
  5. No a la economía de guerra y al armamento. El dinero debe destinarse a salarios, convenios colectivos, salud, educación, necesidades sociales y la protección de la vida y la seguridad en el trabajo.
  6. Medidas de salud y seguridad en los lugares de trabajo. Ni un solo trabajador muerto por el lucro. Fin de la intensificación, la subcontratación, las condiciones peligrosas y la arbitrariedad patronal.
  7. Convenios colectivos con aumentos salariales reales, empleos estables con derechos, una política de jubilación con mejores pensiones y una reducción de la jornada laboral. Los avances tecnológicos, la mecanización, la automatización, el uso de la lA y el desarrollo de los puertos deben servir a las necesidades de los trabajadores, y no conducir a la intensificación del trabajo o a la desaparición de sus puestos de trabajo.

Para reforzar la coordinación internacional de los sindicatos de trabajadores portuarios, es un compromiso común el intercambio de información entre sindicatos para la acción conjunta, movilizaciones simultáneas e iniciativas de huelga para sostener el bloqueo contra la guerra y las armas, así como la solidaridad con todos los sindicatos atacados por gobiernos, patronales y mecanismos de represión.

En esta reunión, los sindicatos participantes acordaron, mediante la firma de esta declaración, convocar una segunda jornada de lucha internacional de los trabajadores portuarios el próximo 20 de octubre de 2026.

Desde Estambul enviamos el mensaje:

  • Los trabajadores portuarios no se sacrificarán por sus beneficios y sus guerras.
  • No cargamos con la muerte.
  • No transportamos balas, bombas ni misiles para que se mate a los niños.
  • No aceptamos que nuestros puertos se conviertan en bases de guerra.
  • Los trabajadores no pagaremos la economía de guerra, la inflación, el armamento ni los beneficios de los monopolios.

Nuestra fuerza reside en la organización. Reside en nuestros sindicatos, en las asambleas generales, en las decisiones colectivas, en la solidaridad entre trabajadores de diferentes países.

Nosotros, los trabajadores de los puertos, sabemos muy bien que sin nosotros nada se mueve. Sin nuestras manos, los contenedores permanecen inmóviles, los barcos no se cargan, las máquinas de guerra se bloquean.

Hacemos un llamamiento a todos los sindicatos de trabajadores portuarios para que debatan esta declaración, refuercen nuestras acciones comunes y organicen acciones conjuntas, con el fin de fortalecer los lazos de solidaridad entre los puertos.

La histórica movilización del 6 de febrero nos mostró el camino, ¡la próxima dará un paso más allá!

¡Los estibadores no trabajamos para la guerra!

¡Puertos de los pueblos y de la paz, no bases de los imperialistas!

Signed by following trade unions:

  • Enedep - Greece
  • LAB - Euskal Herria
  • Liman-Is - Turkey
  • ODT - Moroc
  • USB - Italy

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