Se cumplen seis años del desalojo del Gaztetxe del palacio de Egiluz, que sigue vacío

Pintada en la puerta del palacio de Egiluz

Publicado originalmente en euskera. Ver abajo.

En la Semana Santa de 2019 un grupo de jóvenes ocupó el palacio de Egiluz, propiedad de la diócesis, que llevaba 10 años abandonado, y fueron desalojados y desalojadas por la Ertzaintza el 5 de marzo de 2020. Seis años después, dicen, "esa vida que tuvo dentro no tiene rastro hoy en día", y la necesidad de un gaztetxe se mantiene. Ahora se vende el edificio y se denuncia que "ha caído en manos de un millonario extranjero, poniendo de nuevo precio al patrimonio del pueblo". De hecho, el edificio está declarado patrimonio histórico.

La puerta del número 3 de la calle Juan Laborda de Hondarribia ha amanecido hoy con una pintada que recuerda el desalojo del Gaztetxe de Hondarbi realizado por la Ertzaintza el 5 de marzo de 2020. El palacio Egiluz de Hondarribia está vacío desde que los y las jóvenes fueron echadas. Siendo de la propiedad de la Diócesis de Gipuzkoa, éste inició la causa inmediatamente después de ser ocupado por los y las jóvenes y cuatro de sus miembros fueron procesados. Salieron absueltos de aquel juicio, pero la iglesia mantuvo su deseo de tener su propiedad intangible. Tras el desalojo del gaztetxe, han pasado seis años, y el edificio histórico sigue sin utilizarse. De hecho, como en los 10 años anteriores a convertirse en lugar de encuentro de los y las jóvenes y hacer revivir la Parte Vieja, abandonada.

Recibieron el apoyo de muchos vecinos de la localidad y de la Parte Vieja durante 11 meses de ocupación.

Patxi Muñoz Antzisar, participó en la ocupación. Y recuerda que como el palacio de Egiluz, patrimonio histórico, era utilizado como escombrera y almacén de materiales de construcción, éste fue vaciado, limpiado y acondicionado. Recibieron el apoyo de muchos y muchas vecinas de la Parte Vieja y agentes de la localidad. Y a pesar de la campaña "Defender el gaztetxe frente al desalojo", finalmente fueron expulsadas. Un año después, la Diócesis no perdonó la ocupación a los y las jóvenes. Y les reclamó las costas judiciales de 3.994 euros. Ante esta situación, los y las jóvenes pusieron en marcha una campaña de recaudación para poder hacer frente a los citados gastos.

Apenas once meses duró aquel Gaztetxe de Hondarribia. Pero allí llevaron a cabo cientos de proyectos. "Charlas, proyecciones, conciertos, talleres, reuniones, clases de refuerzo... cada mes había una dinámica rápida, y las actuales Olimpiadas Populares tampoco se pueden entender sin ese gaztetxe", dice Patxi. Para ello, la asamblea de jóvenes necesitaba espacio, y las y los antiguos miembros del Gaztetxe de Hondarbi creen que "se le enseñó al pueblo que los y las jóvenes aún teníamos ganas de influir en el pueblo".

De cuando presentaron la campaña 'Defender el gaztetxe frente al desalojo'.

Edificio histórico

Los y las jóvenes del pueblo hicieron historia el 19 de abril de 2019, Semana Santa, cuando abrieron las puertas del palacio Egiluz, pero no tuvieron un camino fácil. Ante el posible desalojo, los y las jóvenes veían la necesidad de una negociación entre la iglesia y la asamblea juvenil. Y creyendo que el Ayuntamiento de Hondarribia también tenía algo que decir, interpelaron varias veces al alcalde de la época, Txomin Sagarzazu. «La Iglesia sólo quería dinero y el ayuntamiento tomó una posición muy cómoda», recuerda Patxi. De hecho, el edificio es patrimonio histórico conocido como Casa de Juana La Loca, y como era propiedad de la iglesia, el alcalde dio a entender que era privado y que poco podían hacer, mientras duró casi un año de ocupación.

Se encerraron en el gaztetxe el día que fueron desalojados y desalojadas por la Ertzaintza con el apoyo de muchos ciudadanos y ciudanas.

En este sentido, el apodo de la casa tiene una razón histórica. De hecho, el 26 de enero de 1502, la reina Juana I de Castilla (conocida como Juana La Loca) y su marido, Felipe El Hermoso, durmieron allí mientras iban de Flandes a Toledo. Y sólo una noche ha marcado el futuro de ese edificio, hasta el día.

Necesidad de un gaztetxe

Más tiempo duró el Gaztetxe de Hondarribia. Pero seis años después, "esa vida que tuvo dentro no tiene rastro en la actualidad", dicen los y las participantes en la ocupación. Ahora han vendido el edificio y han explicado que ha caído en manos de un millonario extranjero. «Ha sido un capricho comprar un palacio renacentista de alguien muy rico y ha vuelto a poner precio al patrimonio del pueblo vendiéndolo la iglesia, pero al tener un alto grado de protección no ha podido hacer la obra de construcción de la vivienda y ahora se encuentra en un limbo, quién sabe hasta cuándo», dice sombrío Patxi Muñoz Antzizar.

Mientras tanto, en estos seis años la localidad de Hondarribia no ha tenido gaztetxe, lo que dicen que ha afectado directamente a los y las jóvenes. Sin embargo, el movimiento juvenil no ha estado parado. Y además de organizar diferentes eventos, como "es imprescindible la necesidad de un gaztetxe", durante estos años han realizado diferentes intentos para conseguir un espacio adecuado.

El Ayuntamiento de Hondarribia fue interpelado en julio de 2024, cuando una treintena de jóvenes ocuparon San Telmo o el castillo de los Piratas. Después pasaron dos noches en los arkupes del Ayuntamiento de Hondarribia, hasta que consiguieron una reunión con el alcalde, Igor Enparan. También el compromiso de buscar una salida. El Ayuntamiento les prometió entonces un local a acondicionar que tiene en el Puntal, algo que todavía siguen esperando. Sin embargo, el alcalde se comprometió a seguir en contacto con ellos y ellas y suspendieron la acción.

Asimismo, en diciembre de 2024 la Gazte Langileon Asanblada del Bidasoa llevó a cabo la ocupación del Gaztetxe de Mosku en Irun durante mes y medio. Pero de nuevo, decidieron entrar en pleitos con los propietarios y dejar esto.

Publicado originalmente en euskera en antxetamedia.eus.

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