Eguzki pide la revisión del proyecto de bidegorri entre Jaitzubia y el polígono de Gabiria por considerar que no reúne los mínimos del Plan de Vías Ciclistas

Simbolo de l abicicleta pintada en la calzada

Eguzki.- Eguzki considera que el proyecto de bidegorri entre el polígono industrial de Gabiria y Jaitzubia, que forma parte del previsto entre Irun y Errenteria, no reúne los mínimos establecidos en el Plan de Vías Ciclistas de Gipuzkoa.

El enorme retraso que acumula esta infraestructura y las ganas de que las obras arranquen de una vez no deberían llevarnos a aceptar cualquier solución. Es por eso que, aprovechando el período de alegaciones, hemos solicitado a la Diputación que no apruebe el proyecto y lo revise atendiendo a la relevancia que el Plan le concede. Básicamente, que respete la anchura mínima y que evite los cruces de carretera peligrosos.

El proyecto, su importancia y sus carencias

El proyecto de bidegorri discurre entre Jaitzubia (junto al parque de bomberos) y el paso inferior de la A-8 cerca del polígono industrial de Gabiria, siempre dentro del término municipal de Irun.

Son apenas 800 metros, pero 800 metros que forman parte del Itinerario nº 1 de la Red Básica prevista en el Plan de Vías Ciclistas de Gipuzkoa. Este Itinerario nº 1 discurre entre Irun y Donostia o, mejor dicho, debería discurrir, pues, en la actualidad, entre Irun y Errenteria (6,861 kilómetros) no existe intraestructura ciclista/peatonal alguna.

A pesar de la relevancia que el Plan asigna a este itinerario –no es un bidegorri local, por decirlo así, sino una de las arterias principales de la red–, nos encontramos con que el proyecto Jaitzubia-Gabiria, el primero para completar ese tramo que falta entre Irun y Errenteria, prevé que en la Avenida de Letxunborro la anchura del bidegorri pase de 4 metros, con carriles separados para ciclistas y peatones, a 3, de “coexistencia”. A este respecto, hemos de recordar que tanto el Plan de Vías Ciclistas como el Manual de Vías Ciclistas de Gipuzkoa establecen que la anchura para un bidegorri de doble dirección compartido (pero separado) entre ciclistas y peatones ha de ser de 4 metros. A menor anchura, más difícil es la “coexistencia”, lógicamente. Observamos además que, para la Diputación, reducir esa anchura teóricamente mínima de 4 metros se ha convertido en tendencia, pues lo hemos visto en los tramos Lezo-Donibane, Errekalde-Galarreta o Eibar-Elgoibar. Que esto se repita en el Jaitzubia-Gabiria sienta un pésimo precedente de cara al conjunto de proyectos que han de permitir la conexión Irun-Errenteria, que, como hemos dicho, es una arteria fundamental de la Red Básica de Vías Ciclistas de Gipuzkoa.

Si a esto le sumamos que el bidegorri proyectado entre Jaitzubia y Gabiria prevé cruzar en apenas unos metros dos/tres veces una carretera con alta densidad de tráfico tanto ligero como pesado… pues nos parece evidente que no reúne los mínimos requeridos.

El Plan de Vías Ciclistas de Gipuzkoa, aprobado en las Juntas Generales por unanimidad en 2013, preveía la entrada en servicio de los tramos pendientes de la Red Básica Foral de bidegorris para 2021, entre ellos, los que deberían conectar Irun con Errenteria. El retraso acumulado es enorme y, a día de hoy, ni siquiera podemos vislumbrar cuándo estará terminada esta imprescindible infraestructura (eso sí, tenemos la seguridad de que, el día que lo esté, los responsables de un incumplimiento tan palmario de los plazos del Plan se reivindicarán públicamente como los adalides de la movilidad sostenible). Pero las ganas que tenemos de que las obras arranquen de una vez no deberían llevarnos a aceptar cualquier solución.

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