3.000 personas han exigido en Irun la recuperación de las urgencias pediátricas del Hospital del Bidasoa tras quedar atrás los compromisos adquiridos por el Departamento de Salud el año pasado.
Texto leído en la concentración
Buenas tardes a todas y todos.
¡Bienvenidos!
MUchas gracias por estar aquí para defender una atención sanitaria pública de calidad en el Bidasoa.
Hace poco más de un año estábamos en esta misma plaza reclamando la reapertura de las urgencias pediátricas, la recuperación de la consulta de psiquiatría infantojuvenil y denunciando el deterioro de la sanidad pública.
En aquella ocasión nos juntamos casi 12.000 personas en una de las manifestaciones más masivas que se recuerdan en la comarca del Bidasoa. El Departamento de Salud dijo “tomar nota” del descontento de la población, pero un año después la situación sigue empeorando.
La sanidad pública en el Bidasoa atraviesa uno de sus momentos más delicados y lo que estamos viendo no son problemas aislados, es un efecto dominó.
Primero se cerraron las urgencias pediátricas.
Se anunció una ampliación de horarios y más presencia de pediatras, pero nada de eso se ha cumplido y durante más de 6 meses los ambulatorios se quedaron casi sin pediatras.
Los profesionales de urgencias del Hospital Comarcal y del PAC del ambulatorio de Irun Centro denuncian falta de personal, sobrecarga de trabajo y dificultades para cubrir turnos.
Muchos se sienten agotados y desatendidos. Algunos incluso se plantean marcharse.
Ya ha habido turnos sin médicos en el PAC.
En el hospital tampoco es raro trabajar con menos médicos de los necesarios.
Existe un riesgo real de que sigamos perdiendo servicios.
No queremos que nadie tenga que desplazarse a Donostia para recibir una atención urgente que debería prestarse aquí.
Pero los problemas no acaban aquí.
Siguen creciendo las listas de espera.
La atención a la salud mental es deficiente, con menos profesionales de los necesarios y unas instalaciones que no cumplen los requisitos mínimos de confidencialidad.
Cada vez más personas son enviadas a centros privados fuera de la comarca para consultas, pruebas o intervenciones quirúrgicas.
Y así un problema tras otro.
Los ciudadanos del Bidasoa estamos recibiendo menos de lo que nos merecemos y necesitamos.
Hoy estamos aquí para decir basta.
Ya es suficiente.
Basta de promesas incumplidas.
Basta de recortes.
Basta de decisiones que deterioran nuestra sanidad pública.
Queremos urgencias fuertes en el Hospital Bidasoa y en el PAC de Irun.
Queremos profesionales suficientes.
Queremos una atención cercana y de calidad.
No pedimos la luna.
No pedimos nada extraordinario.
Reclamamos lo que ya teníamos y que nunca debimos perder.
Es nuestro derecho y seguiremos movilizándonos hasta conseguirlo.
MUCHAS GRACIAS A TODAS Y TODOS POR ESTAR AQUÍ.


