
Adiskidetuak.- Desde Adiskidetuak, asociación dedicada a la atención, orientación y acompañamiento de personas extranjeras en nuestra comarca, queremos expresar nuestro profundo pesar ante el fallecimiento de Babacar Welle, ocurrido el pasado 28 de septiembre en Hondarribia durante una intervención policial.
Nuestra asociación conoció y atendió a Babacar durante varios años. Por ello, detrás de las informaciones, de las circunstancias del suceso y de los antecedentes que estos días aparecen en los medios de comunicación, nosotros recordamos, ante todo, a una persona a la que acompañamos en distintos momentos de su vida.
Conocimos de primera mano algunas de las dificultades que atravesó y somos conscientes de la complejidad de su situación personal y social. Precisamente por ello, consideramos que lo ocurrido debe llevarnos más allá del análisis de los últimos minutos de su vida.
Corresponde ahora a la investigación abierta esclarecer con rigor y transparencia las circunstancias concretas de la intervención policial y determinar exactamente cómo se produjeron los hechos. Desde nuestra asociación creemos que es esencial respetar ese proceso y evitar conclusiones precipitadas mientras no se conozcan todos los elementos de la investigación.
Pero, al mismo tiempo, consideramos necesario plantear una reflexión más amplia.
Cuando una persona que durante años ha pasado por diferentes recursos, servicios y entidades acaba perdiendo la vida en unas circunstancias tan dramáticas, debemos preguntarnos colectivamente qué ha sucedido antes de llegar a ese punto y si nuestra red de atención social, sanitaria e institucional dispone de los recursos y mecanismos suficientes para intervenir ante situaciones de especial vulnerabilidad.
Las asociaciones que trabajamos directamente con población extranjera sabemos que detrás de muchos expedientes existen historias personales complejas, dificultades de integración, situaciones de precariedad, aislamiento y otras circunstancias que requieren respuestas coordinadas y sostenidas en el tiempo.
Este trágico desenlace no debería servir para alimentar enfrentamientos ni para realizar generalizaciones sobre ningún colectivo. Tampoco creemos que la respuesta pueda limitarse a los antecedentes de una persona o únicamente a los acontecimientos de ese día.
Creemos que debe servir para preguntarnos qué herramientas existen para prevenir situaciones extremas, cómo se coordinan los distintos servicios cuando una persona acumula factores de vulnerabilidad y qué puede mejorarse para evitar que situaciones semejantes vuelvan a producirse.
Desde Adiskidetuak queremos trasladar nuestras condolencias a sus familiares, allegados y a la comunidad senegalesa de Hondarribia y de la comarca del Bidasoa.
Asimismo, mostramos nuestro respeto hacia todas las personas que se vieron implicadas en una situación de enorme gravedad y esperamos que la investigación permita conocer con claridad y transparencia todo lo sucedido.
Hoy queremos recordar que detrás de esta noticia había una persona a la que conocimos, atendimos y acompañamos durante años.
Y creemos que su muerte merece, además del esclarecimiento de los hechos, una reflexión colectiva seria sobre cómo atendemos y acompañamos como sociedad a las personas que se encuentran en situaciones de especial vulnerabilidad.
