Los Presupuestos 2020 del Gobierno Vasco suponen nuevos retrasos en el saneamiento de los ríos

Foto: Wikimedia. Autor: Pablo Moratinos Incumplen el nuevo Acuerdo Marco para Gipuzkoa que anunciaron en febrero el consejero Arriola y el diputado foral Asensio y lo convierten prácticamente en papel mojado

El Proyecto de Presupuestos 2020 del Gobierno Vasco, de no modificarse sustancialmente, supondrá nuevos incumplimientos de los compromisos contraídos por el ejecutivo de Lakua con el saneamiento de los ríos guipuzcoanos y nuevos retrasos en las obras previstas.

En concreto, el Proyecto de Presupuestos de 2020 incumple el nuevo Acuerdo Marco para realizar obras de saneamiento en Gipuzkoa, anunciado en febrero pasado por el consejero Iñaki Arriola y el diputado foral José Ignacio Asensio, y lo convierten prácticamene en papel mojado. De hecho, el Proyecto de Presupuestos 2020 no incluye partidas ni para Pasaia, ni para la regata Mijoa de Mutriku, que vierte directamente al mar en Saturraran, por citar dos “enclaves” con “carencias históricas” a los que el diputado Asensio se refirió expresamente en febrero.

Arriola y Asensio anunciaron entonces inversiones en obras de saneamiento en Gipuzkoa por un valor total de 61 millones de euros, 34,5 de ellos hasta 2021 y el resto hasta 2027. Unas inversiones que fueron calificadas por el conejero de Medio Ambiente como “ambiciosas” y, sin embargo, acordes con “una estimación de disponibilidad económica realista”.

Eguzki constató entonces que la mayoría de los proyectos incluidos en el borrador de nuevo Acuerdo Marco figuraban ya en el suscrito para el período 2007-2011. Algunos aparecían citados… ¡incluso en el de 2003-2006! Es decir, eran y son proyectos que deberían estar ejecutados hace ya muchos años. ¿Y qué tienen en común todos ellos? Pues que, en su momento, fue el Gobierno Vasco el que adquiririó el compromiso de financiarlos, en unos casos al 100% y en otros al 75%, y no ha cumplido.

Con el nuevo Acuerdo Marco anunciado en febrero, el consejero Arriola venía a decirnos que “esta vez sí”. Pero Eguzki mostró su escepticismo, pues, para que así fuera, mucho tendría que cambiar la actitud del Gobierno con respecto a la que ha venido manteniendo a lo largo de la legislatura. En ese sentido, recordamos entonces que el Gobierno viene destinando a saneamiento entre 12 y 13 millones anuales para el conjunto de la CAV y, de hecho, de ese dinero a Gipuzkoa le ha tocado hasta ahora muy, muy poquito. El borrador del nuevo Acuerdo Marco, sin embargo, preveía que el Gobierno invirtiese hasta 2021 unos 19 millones, solo en Gipuzkoa.

En el Proyecto de Presupuestos 2020, por los datos de que disponemos, vuelve a consignar inversiones para saneamiento por valor de 12 millones de euros en el conjunto de la CAV. De ellos, poco más de 2 corresponden a Gipuzkoa. Es decir, no ha cambiado para nada la tónica de la legislatura, y, con este nivel de inversión, el incumplimiento de los compromisos y que los retrasos se vayan acumulando está garantizado.

Además, hay que tener en cuenta que el Plan Hidrológico se encuentra en fase de revisión y que , antes de que termine 2021, deberá estar en vigor uno nuevo, con su correspondiente programa de medidas. Este programa no podrá limitarse a “reenganchar” los proyectos pendientes, sino que deberá incorporar otros nuevos, entre otras cosas, porque así lo exige la normativa que se ha ido aprobando en los últimos años.

En resumen, que, salvo que cambien los actuales niveles de inversión, la red básica de saneamiento seguirá sin completarse durante décadas.

Dinero, haberlo haylo. No es que lo diga Eguzki, es que el propio consejero, como hemos visto, considera “realista” un mayor volumen de inversión. Y, en todo caso, en este asunto, como en otros, es cuestión de prioridades, y tenemos claro que los proyectos de saneamiento, algo básico, deben estar entre las prioridades. Como hemos dicho en alguna otra ocasión, ya sabemos que no son tan glamourosos como otros. Sin embargo, parafraseando a Bertolt Brecht, nosotros pensamos que, del mismo modo que hay proyectos malos, malísimos y nefastos, también los hay buenos, muy buenos y mejores; y luego están los que, como los relacionados con el saneamiento, son imprescindibles.

Eguzki Grupo Ecologista y Antinuclear, noviembre de 2019

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