Landetxa, 6 meses denunciando el genocidio en Palestina


Landetxa, rotonda de Porcelanas, bajo Pump Track, ocho de la tarde. Una persona avisa de que ya es la hora y da comienzo a la cacerolada. Empiezan a sonar cencerros, tapas de cazuelas, cazos ... y las banderas palestinas ondean al lado de una pancarta donde se lee: "GENOZIDIOA STOP - PALESTINA ASKATU".

Ya son más de seis meses, "el cinco de febrero se cumplieron los seis meses" nos comenta Mikel, uno de los concentrados. Medio año denunciando el genocidio del pueblo palestino.

"Sabemos que nosotras no vamos a conseguir nada, pero no nos podemos quedar en casa sin hacer nada y, además, recordamos a los conductores que pasan que el pueblo palestino sigue sufriendo" nos dice Itziar, otra de las asistentes.

Palestina ya no es portada en los medios de comunicación, rara vez aparece alguna noticia sobre el exterminio que están padeciendo. "¿Tregua? ¿Qué tregua? Si ayer volvieron a bombardear Gaza" comenta Ane " y no te olvides de lo que están haciendo los colonos en Cisjordania" añade Xabi.

De lunes a viernes de 20:00 a 20:10
Todos los días laborales realizan la concentración, a partir de las ocho de la tarde y dura 10 minutos. Hoy son 22 l@s concentrad@s.

Son las ocho y tres minutos y aparece una rezagada que viene ya con la bandera desplegada. "Y ese de la bixera cuéntalo también" nos dice Iñaki y añade sonriendo: "que todos los días viene tarde".

En agosto y septiembre ha habido muchos días que han superado la cifra de 60 asistentes, pero desde el cambio de hora y la llegada del invierno ha mermado el número de personas que acude a la cacerolada. "Los días de lluvia es cuando menos gente se acerca, que solemos andar entre 13 y 15, que no está mal" nos comenta Itziar.

La mayoría residen en Landetxa, de vez en cuando se acerca alguien de Irun y todos los días viene un hendaiarra, nos dicen.

Apoyo de conductores
Avanzan los minutos y acaba de pasar una furgoneta saludando a l@s concentrad@s tocando la bocina. "Todos los días, en apoyo, varios vehículos suelen tocar la bocina" nos dice Amaia "y eso nos da ánimos, y más cuando llueve". "También nos han hecho la peineta y nos han lanzado algún improperio" apunta Andoni y añade: "pero esos se pueden contar con los dedos de una mano"

Han pasado diez minutos sobre las ocho, y la misma persona que avisó que era la hora de comenzar, ahora anuncia que es la hora de finalizar. Cesa el sonido de los cencerros, tapas y cazos que vuelven a la bolsa y empiezan a recoger las banderas y a plegar la pancarta. Algunos salen disparados y el resto se queda de tertulia.

Mañana nos volverán a recordar a tod@s los que pasemos por Landetxa que el genocidio sobre el pueblo palestino aún continúa.

Etiquetas: