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Según ELA, desde la primera reunión del 4 de febrero para negociar el convenio no ha habido avances. Tras solicitar la agilización de las negociaciones, los huelguistas acusan a la gestora de Txinzer, Leire Zubitur, de dilatar "sin contenido el calendario de reuniones impuesto" y de "mero postureo para manifestar que lo intenta".
Tras tres meses de huelga, los y las huelguistas han anunciado averías y problemas en el ciclo del agua "lo que hoy no se paga a los y las trabajadoras, todos y todas las ciudadanas lo pagaremos caro después", denuncian.
La mejora de las condiciones de los trabajadores sólo supondría el 0,88% del presupuesto de 41 millones de euros de la Mancomunidad de Txingudi para desbloquear el conflicto laboral de Txinzer en 2026. 345.000 euros. Los 35 trabajadores y trabajadoras que el próximo 14 de abril han llevado a cabo 100 jornadas de huelga aseguran que, tras haber perdido un 20% de su poder adquisitivo desde 2010, están reivindicando una "merecida mejora".
En este sentido, la empresa ha realizado una Valoración de Puestos de Trabajo (RPT/VPT) y les han comunicado que, en lugar de atender a las reivindicaciones de los y las trabajadoras, "deberían cobrar 2.000€ menos al año". Así, las reuniones mantenidas hasta el momento para la negociación no han dado resultado. "Hay falta de voluntad, la dirección dice que el poder adquisitivo perdido que nosotros reivindicamos no es así, sino unas décimas porcentuales, pero lo que hoy no se paga a los trabajadores, lo vamos a pagar caro todos y todas las ciudadanas", ha advertido Alaitz Egiazabal, representante del comité de huelga de ELA.
De hecho, desde que el pasado 11 de febrero los y las trabajadoras del ciclo acuático iniciaran una huelga indefinida, en dos de los Servicios de Txingudi ha aclarado que esto no afecta a la calidad del agua. Eguiazabal ha aclarado que "hay que garantizar la potabilización del agua, tenemos que cumplir los servicios mínimos y los cumplimos, claro, pero después de tres meses se notará en las instalaciones". Según ha explicado, las labores de prevención, mantenimiento y limpieza de depósitos o alcantarillado del saneamiento de agua no se están llevando a cabo con normalidad, lo que está convencido de que provocará averías y problemas a largo plazo.
Negociación sin propuestas
Las autoridades, en cambio, no parecen tener ninguna prisa evidente por encauzar el conflicto laboral. De hecho, la última reunión está prevista para el 5 de mayo y está lejos de alcanzar cualquier acuerdo. "Seguimos con el calendario impuesto por la empresa, pero nosotros tampoco sabemos cuál es la solución, porque creíamos que es urgente acelerar la situación, no podemos alternar tanto las reuniones", dice el representante del comité de huelga, pero tras la última reunión poco han podido avanzar. "Esta Semana Santa no nos hemos reunido porque el gerente tenía que coger vacaciones", ha denunciado.
Evidentemente, en las reuniones mantenidas hasta la fecha se ha tratado sobre el poder adquisitivo y la valoración de los puestos de trabajo. "La empresa dice que sólo hemos perdido un 0,1%, que trajeron mal hechos los cálculos a la reunión, y la valoración de los puestos de trabajo es lo más importante para nosotros, porque queremos equipararnos a las condiciones de los y las trabajadoras del Ayuntamiento de Irun, y en comparación con Aguas del Añarbe y Aguas de Gipuzkoa, los y las trabajadoras de Txinzer cobramos mucho menos, y la dirección más que en cualquier lugar", dice. Asimismo, debido a los problemas para cubrir los turnos de trabajo, la dirección se comprometió con anterioridad a trasladarles una propuesta durante la Semana Santa. "Nos quedamos en eso, pero como siempre, han pasado dos semanas y todavía no hemos recibido el email", se queja Egiazabal.
Asimismo, el 12 de marzo, cuando llevaban dos meses en huelga, consiguieron reunirse por primera vez con Cristina Laborda e Igor Enparan. "Fue largo, pero no sustancioso, quedó claro que ellos son los máximos responsables porque nos lo reconocieron, por lo que son ellos los que son capaces de desbloquear esta situación, pero creemos que hay que llevar la negociación a nivel empresarial", aclara el representante de ELA.
Por otra parte, la dirección les ha respondido que "tiene la agenda cumplida" para acelerar el calendario que han planteado los y las huelguistas. Pero al mismo tiempo, han sido convocados a una reunión para el Preco de Donostia proponiendo reunirse con un mediador. "Es un mero postureo para transmitir al consejo de administración y a los políticos que están negociando e intentando, pero detrás no hay voluntad", denuncia.
Publicado originalmente en euskera en antxetamedia.eus.
